¿Cómo se hace la limpieza de las uñas?

Si aún piensas que lavar tus manos con agua y jabón es el mejor método de limpieza de las uñas, hoy en SiberiaSalon vamos a explicarte cómo hacer la limpieza de las uñas como una verdadera profesional. Tus uñas se ensucian todo el tiempo y por debajo de ellas se acumula suciedad, lo que requiere de un procedimiento más detallado para garantizar su limpieza.

Remoja tus manos

Una adecuada limpieza de las uñas comienza por remojar tus manos durante al menos 10 minutos en agua tibia. El objetivo es que la suciedad acumulada bajo tus uñas se ablande y con ello se pueda eliminar más fácilmente después.

Elimina la suciedad

Para deshacerte de toda la suciedad que se acumula bajo tus uñas puedes utilizar alguno de los accesorios que vienen integrados en un cortaúñas tradicional. También debes retirar toda la grasa y elementos extraños que el agua tibia no haya podido ablandar. Es importante que tengas cuidado al retirar la suciedad de las uñas, ya que después de un tiempo en el agua caliente, la piel de tus manos se vuelve mucho más sensible.

Utiliza un cepillo dental

Los cepillos dentales son perfectos para la limpieza de las uñas ya que normalmente tienen el tamaño perfecto para limpiar sin problemas las uñas. Así que cuando retires toda la suciedad con el cortaúñas, cepilla tus uñas con un poco de jabón neutro. Esto te ayudará a quitar cualquier impureza tanto en la piel como en la zona inferior de tus uñas.

Elimina el esmalte

Si posteriormente quieres hacerte la manicura o pedicura, conviene que en la limpieza de tus uñas también elimines el esmalte anterior. Para ello lo más indicado es que utilices un algodón humedecido con algún tipo de quitaesmalte y luego frotes la superficie de la uña para eliminar cualquier residuo de esmalte que pudiese haber quedado de aplicaciones anteriores.

El secreto del bicarbonato de sodio

También es recomendable que utilices bicarbonato de sodio para blanquear tus uñas. Si quieres que tus uñas luzcan fuertes y saludables, mezcla el bicarbonato de sodio con un poco de peróxido de hidrógeno, usando 2 ½ cucharadas de bicarbonato por cada cucharada de peróxido de hidrógeno hasta que consigas una pasta. Esta pasta deberás aplicarla por toda la superficie y por debajo de tus uñas. Después simplemente enjuaga y seca tus manos.

Humectación

Finalmente y para que tus uñas permanezcan flexibles y no se quiebren, lo más recomendables es que las mantengas humectadas regularmente y para ello lo más indicado es el áloe vera, aceites naturales o la loción de mantequilla de cacao.

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